El purépecha, lengua genéticamente aislada hablada en México mostró a lo largo de quinientos años tendencias a reafirmar las características que hacen de ella una lengua sintética y aglutinante (evolución de un verbo 'ser' en clítico, de las posposiciones en sufijos de caso, etc.). Por el contrario, actualmente, el estudio de la lengua revela tendencias opuestas hacia el desarrollo de estructuras analíticas. Estas estructuras coexisten con construcciones sintéticas (con sufijos derivativos) para expresar el pasivo y la predicación ecuativa/atributiva. Las estructuras analíticas representan unos procesos de reanálisis interno de construcciones de la lengua. La construcción perifrástica pasiva nació de una estructura con valor resultativo en la cual la el verbo xaa 'estar' evolucionó en auxiliar y la construcción modificó su valor de resultativo a pasivo. Esta evolución es conocida en varias lenguas (Givon, 2002 et Haspelmath, 1994). Además, en purépecha, podemos señalar la posibilidad de introducir el agente en esta construcción, hecho imposible en la construcción derivativa purépecha (Chamoreau 2005, en prensa). El verbo xinte era un demostrativo que fue reanalizado en verbo 'ser', empleado en particular para la presentación y luego para la identificación (Chamoreau en prensa). Nuestra hipótesis es que la organización interna que permitió el desarrollo de estas construcciones es el resultado de una reorganización constituida por una cadena de reacciones cuyo 'disparador' es la interferencia/convergencia con el español. Esta hipótesis se alimenta de varios hechos, mencionaremos aquí los más relevantes: 1) Esta estructuras no corresponden a la evolución de la lengua purépecha hacia grados superiores de síntesis (Hawkins 1990, 1995); 2) la presencia de auxiliar caracteriza las lengua analíticas o las que están en camino por serlo (Askedaal, 2001); 3) La evolución hacia estructuras analíticas ya fue reportado como posibles resultados del contacto lingüístico (Silva-Corvalán 1994), las lenguas de Mesoamérica muestran tendencias a tomar o a calcar elementos léxicos independientes para reemplazar elementos ligados o afijados (Campbell 1993); 4) Esta evolución no opera en una sola construcción sino de manera paralela y amplia en diversas construcciones de la lengua, podemos constatar una multiplicidad de reestructuración que caminan en el mismo sentido; 5) el resultado del camino muestra construcciones en purépecha que se asemejan tanto a nivel estructural (morfológico, sintáctico) como a niveles semántico y pragmático a las construcciones de la lengua española. Muestran convergencia hacia el español (Matras 1998: 291); Contacto + interno (Heine et Kuteva 2003, 2005, Curnow 2001). En esta etapa de evolucion, el purépecha, sin haber modificado su propio sistema morfológico está adaptando sus estructuras morfológicas, sintácticas, semánticas y pragmáticas, añadiendo nuevas construcciones analíticas (Croft, 2000:145-148). El resultado es un aumento en la complejidad del sistema y la existencia de dos estructuras para la misma función, una sintética y una analítica.